La prisión preventiva es una de las medidas más gravosas dentro del proceso penal, ya que implica la privación de la libertad de una persona sin condena firme. Por ese motivo, el ordenamiento jurídico argentino la concibe como una medida excepcional, sujeta a estrictos requisitos legales y constitucionales.
Desde el Estudio Mario A. Ulacco, abordamos este tipo de situaciones con un enfoque técnico y estratégico, priorizando siempre la protección del principio de inocencia y la libertad personal.
Qué es la prisión preventiva
Se trata de una medida cautelar que puede dictarse durante la investigación penal cuando el juez considera que existen riesgos procesales que no pueden neutralizarse de otro modo.
No es una sanción ni un adelanto de pena.
Requisitos legales
Para que sea válida, deben concurrir:
- Existencia de riesgo concreto de fuga
- Riesgo real de entorpecimiento de la investigación
- Fundamentos específicos y actuales
La mera gravedad del delito imputado no basta.
Qué NO justifica la prisión preventiva
- Suposiciones genéricas
- Argumentos estandarizados
- Falta de análisis del arraigo familiar, laboral y social
- Antecedentes valorados de manera automática
Alternativas legales
El sistema prevé medidas menos gravosas, como:
- Excarcelación
- Eximición de prisión
- Reglas de conducta
- Cauciones personales o reales
Importancia de la defensa temprana
Una intervención rápida permite:
- Aportar prueba de arraigo
- Cuestionar la motivación judicial
- Evitar detenciones innecesarias
La prisión preventiva debe ser la excepción. Una defensa penal activa puede marcar la diferencia entre la libertad y el encierro.